Diario ilustrado- Hobonichi II

Hace unos meses les escribí hablándoles del método Hobonichi. Esa técnica japonesa para decorar agendas, que las convertía más que en un recordatorio de citas, en una especie de diario creativo lleno de dibujos, pegatinas y color.

Me hallaba yo buceando entre diarios y agendas, cuando topeté con Anna Denise Floor. Estaba embarazada. Como yo. Escribía todo lo que le iba pasando durante las 40 semanas de embarazo. Más o menos como iba haciendo yo. Y encima a través de ilustraciones. ¡Cómo quería hacer yo! Me pareció brillante y empecé a llenar también páginas en mi agenda que hablaban de momentos importantes de la preñez. Ella me inspiraba a hacerlo. Tanto me empapé de sus historias y su experiencia, que era como si ella fuese vaticinando la mía. Las dos hemos tenido un varón. Y hasta la cesárea nos ha unido. Sigue leyendo

De vuelta (y media)

Siempre que vuelve septiembre quiero poner orden a mi vida, mis ideas, mi casa, mi rutina. Sin embargo, este año quiero hacerlo todo de otro modo, de una manera lenta pero segura. No dejando que la pereza campe a sus anchas, pero tampoco que Doña Histérica se presente a la mínima en mi portal.

El verano no ha sido precisamente slow, aunque he desconectado de todo al 100%, algo que me tiene tremendamente contenta. Un viaje de 16 días a Japón donde todo ha salido estupendamente, otros 6 días de playa y sol con la familia y otros 4 en Italia para asistir a la boda de una amiga. Desde luego, he estirado las vacaciones al máximo. Entre tanto, la proeza ha estado en combinar todas estas situaciones con un embarazo que va al galope. Por que sí, señores y señoras, la menda espera un mini-Maple en cuestión de 5 meses.

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inspirado en La Volatil, de Agustina Guerrero

La historia es larga y me daría para otro capítulo, pero a los pocos días de reservar los billetes y planificar un verano muy diferente, aparecieron las dos rayas rosas. La cuestión es que me he plantado en la semana 18 (cuarto mes de embarazo, para los que lo quieren en cristiano) y en febrero, si todo va bien, estará entre mis brazos. 
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