Despacito y buena letra

No me digan que no se lo han dicho alguna vez. Yo soy de la EGB. Cuando yo iba al colegio, todavía nos llamaban de usted y a los profesores les llamábamos de Don o de Doña. Allí no había otra. La buena letra era una máxima. Al principio consideraba que sólo era una forma de fastidiar a los niños. Copiarás y copiarás y si no el hombre del saco te llevará. El imperio del cuaderno Rubio contraatacaba. ¿Cuántos números de esas libretas había? ¡por el amor de Dios! El niño que avanzaba rápido iba por el cuaderno número 7 y el que iba despacio repetía hasta tres veces el número 1. Pero le fui cogiendo el gustillo. Se me daba bien. Y me podía lucir. No como con el potro de la clase de gimnasia (ahora educación física), al que siempre acababa haciéndole un placaje. En aquellos tiempos el mejor de los piropos era que me dijeran “qué letra tan bonita tienes”. Sigue leyendo

Guía de regalos para Navidad y Reyes

niceHay cosas de bloggers que se pegan. Hace algún tiempo hubiese pensado, que explicarle a gente que NO me conoce cuáles son mis necesidades consumistas, era una soberana tontería. El caso es que yo veo las #wishlist de otras y me parecen incluso interesantes. En otros casos me enfado, oigan.  Me enfado porque me crean necesidades que NO tengo. Qué cruz! El caso es que no sé si con caracter vengativo o ilustrativo he decidido compartirles mi lista de deseos para estas #merrychristmas. Ya verán cuando le diga a mi madre que no me pida la carta y que se lea el blog. En una de estas contestaciones me manda dondecristoperdioelgorro. Aunque desde que tiene whatsapp está desconocida. A las madres las carga el diablo. Vaya usted a saber si el año que viene me dice que “o por el blog o no es oficial”. Atrás quedaron aquellos tiempos en que todos nos pegábamos por conseguir el catálogo de juguetes de El Corte Inglés, y lo llenábamos de cruces con un “melopido”.

Pero al lío, que me enrollo… Sigue leyendo